En la actualidad nos encontramos en un entorno dinámico, cambiante y de incertidumbre, donde la exigencia de la calidad y los productos que se ofrecen es de vital importancia para el éxito de las empresas.

Empresa Certificada Iso 9001

Ante esta situación, cualquier empresa se enfrenta a un reto importante de proporcionar productos y servicios de calidad, bajo un ciclo económico medioambientalmente sostenible, con cuidado del bienestar y de la seguridad y salud de las personas trabajadoras y con responsabilidad social. Dentro de este marco, los sistemas de gestión juegan un papel importante como herramienta para lograr estos objetivos.

ISO 9001 es el estándar de sistemas de gestión más certificado por las organizaciones a nivel mundial como herramienta para mejorar la satisfacción del cliente y de todas las partes interesadas o stakeholders de la empresa.

Según los datos proporcionados por ISO, en 2018 eran 29.562 las empresas certificadas en la norma ISO 9001 de gestión de Calidad en España y 12.198 en norma ISO 14001 de gestión ambiental. España es uno de los líderes en certificaciones en Europa, solo superado por Italia, Alemania y Reino Unido.

Implementar y certificar un sistema de gestión de calidad se puede ver como un gasto innecesario o superfluo para algunas organizaciones y existe el riesgo de prescindir de la asesoría, auditorías y certificaciones en momentos actuales de crisis donde las empresas miran ajustar sus presupuestos.

Sin embargo, la ISO 9001 representa una inversión para mantenerse vigente a largo plazo. De lo contrario, los costes de NO contar con un sistema de gestión podrían representar una proporción importante sobre los costes anuales de la compañía:

  • No poder acceder a contratos con grandes empresas o optar a licitar para el sector público por no contar con un certificado ISO 9001 vigente.
  • No controlar reprocesos por errores, fallos y defectos de calidad en los productos y servicios y por lo tanto incurrir en sobrecostes de producción.
  • No contar con herramientas de gestión de quejas y reclamaciones ni de evaluación de satisfacción de clientes o conocimiento de sus necesidades y expectativas, con el consecuente riesgo de o bien de perder clientes o bien de no poder crecer con nuevos productos y servicios en su empresa.
  • No tener en cuenta un sistema de gestión de riesgos que nos ayudan a que los mismos no se materialicen. Los sistemas de gestión ISO son potentes herramientas preventivas que nos ayudan a visualizar qué puede ocurrir y actuar en consecuencia.
  • No tener sistematizado un sistema de indicadores de procesos de evaluación periódica. Sí, puedes continuar analizando tu cuadro de mando, pero la mayoría de las organizaciones sobre todo pequeñas, no continúan monitorizando datos fuera de las exigencias de ISO.
  • No contar con el valor añadido que aportan las entidades de certificación en las auditorías externas sobre mejoras a implantar en nuestro negocio. Los auditores no son fiscalizadores, son profesionales que ven al año decenas de empresas como la nuestra y que nos pueden aportar muchas oportunidades de mejora.
  • No controlar de forma adecuada los requisitos legales y reglamentarios de aplicabilidad en la empresa con las posibles multas que esto puede implicar. Y todos sabemos que estas sanciones pueden suponer miles de euros.

Contar con el apoyo de empresas con experiencia en certificaciones de sistemas ayudará a tu empresa a optimizar los beneficios del sistema de gestión y revertir lo que piensas que es un coste en una inversión.

¿Tienes dudas? Escríbenos a revistasblogs@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.